RESEÑA Sweet Tooth, de Jeff Lemire y José Villarrubia

«Mi papá dice, que como nacían tan pocos niños después del accidente, Dios decidió hacerlos especiales, por eso nacimos con pelaje, colas o astas.»

Sweet Tooth es una serie regular acabada de 40 números (Sweet Tooth #1-40) publicada por el sello Vertigo de DC Comics entre noviembre de 2009 y febrero de 2013. Sus creador es Jeff Lemire (guionista y dibujante) y contó con la inestimable ayuda de José Villarrubia como colorista. Además, tenemos pequeñas colaboraciones de otros artistas como en el Sweet Tooth #19 que se contenía 3 pequeñas historias de personajes de la serie cada una dibujada por un artista distinto (Emi Lenox, Nate Powell y Matt Kindt), y además éste último dibujante se encargó de dibujar y colorear un pequeño arco de tres números (Sweet Tooth #26-28). Dos años más tarde (en marzo de 2015), en la antología Vertigo Quarterly CMYK #4, Jeff Lemire y José Villarrubia volvieron a reunirse para contar una pequeña historia de Sweet Tooth ambientada antes de la serie.

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No sé si es sólo una cosa que me pasa a mí o a todos los aficionados al cómic, pero hay algunas series muy afamadas que de vez en cuando escucho mencionar como sinónimo de calidad, pero que pese a ello no sé muy bien de qué van. Algo parecido me pasaba con Sweet Tooth, que venía respaldada por el nombre de un guionista que siempre me gusta todo aquello que hace, pero que habiendo visto algunas portadas sueltas, principalmente de recopilatorios, no tenía muchas pistas respecto a su contenido. Que la obra esté inédita en España (ahora parece que eso cambiará el año que viene gracias a ECC Actualización: Ya está publicada en dos tomos) tampoco ayudaba; sólo veía un chaval con astas de ciervo y camisas de cuadros, lo que me hacía imaginar más bien historias enfocadas de una forma amable con un toque sobrenatural. Lo que desde luego no me esperaba, era lo que iba a encontrar.

Sweet Tooth transcurre en un momento en el que la humanidad ha sido asolada por una enfermedad repentina que comenzó a matar a gran parte de la población y que tardó muy poco en acabar con la sociedad tal y como la conocemos. El problema, es que todas las personas, tarde o temprano la sufren, y no se ha encontrado ningún tipo de cura. Algunos, la asocian con los híbridos, ya que empiezan a nacer de padres normales al mismo tiempo que esta enfermedad mortal aparece.

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Estos híbridos son niños con morfologías a medio camino entre los humanos y los animales, y muchos, especialmente la milicia (un grupo surgido de los restos del gobierno y el ejército) están seguros que en ellos está la clave para salvar a una humanidad diezmada y desesperada, por lo que empezarán a ser víctimas, junto con madres embarazadas de las más frías pruebas en campos de experimentación.

Así pues, Sweet Tooth, es la historia de Gus, un goloso híbrido con aspecto de ciervo, que fue criado por su padre y aislado del mundo exterior en lo más profundo del bosque, pero que tendrá que abandonar la seguridad del hogar para iniciar un viaje de vital importancia, pues puede que el secreto de la enfermedad y los híbridos esté en él. Además, el deseo de conocer su propio origen y obtener respuestas sobre su padre, le dará la determinación necesaria para poder enfrentarse a todos los peligros. Pero no tendrá que caminar sólo, porque le acompañarán extraños personajes que no tardarán en ser su familia, como el duro y frío Tommy Jepperd, antiguo y violento jugador de hockey acabado, cuya vida transcurre a base de duros golpes. Por supuesto, los obstáculos no tardarán en aparecer, como la milicia, liderada por el desalmado Douglas Abbot, que tratará a toda costa de atrapar a Gus y sus compañeros para intentar acabar con la plaga, cueste lo que cueste.

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Un futuro distópico no muy lejano, con elementos científicos y religiosos mezclados y un mensaje naturalista de fondo, ése podría ser un resumen de Sweet Tooth, pero no sería adecuado, porque más allá de la trama, Sweet Tooth es la vida de Gus, su maduración, el cómo él y sus amigos se convierten en una familia, el sufrimiento que supone saber que morirás de una forma u otra, el miedo a lo diferente, la falta de respeto por la naturaleza y el poder de la voluntad. La lectura de la serie es extremadamente ágil, cada dos por tres un giro de guión o un cliffhanger nos obligarán a leer el siguiente número, uno tras otro, hasta que hayamos devorado la historia. Poco a poco los personajes irán ganándose un hueco en nuestros corazones para que podamos pasarlo mal con ellos y alegrarnos de sus triunfos.

Quizá el reparto de Sweet Tooth se quede un poco pequeño para 40 números, o el alcance de la trama no sea lo suficientemente extendido, pero Jeff Lemire prefiere quedarse con un pequeño conjunto y le basta y le sobra para desarrollar un historia con forma y fondo que nos permite conocer a todos los personajes y sus motivaciones y el cómo se ha adaptado la civilización a esta catástrofe. Además, cierra el ciclo de manera perfecta y nos da todos los por qués y todos los cómos. Así que yo diría que, tanto el reparto como el alcance son perfectos así.

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Sweet Tooth es una lectura totalmente recomendable, que se disfruta y se devora, que permite reflexionar y aprender. Crea un mundo y una mitología muy interesantes y sabe mantenerse en todo momento fresca y original. Para mí, merece estar arriba entre las series Vertigo de calidad, recuerda a Y, El Último Hombre, de Brian K. Vaughan, pero a la vez es muy distinta a ésta. Quizá al haber surgido en la época en la que Vertigo empezaba a estar ya de capa caída, a la vez que comenzaban a surgir más proyectos de cómic adulto en otras editoriales, ha quedado en un segundo plano respecto a otras series hermanas más conocidas de este mítico sello, pero sin duda, el lector que se acerque a ella, descubrirá un cómic muy notable al que querrá regresar de vez en cuando, aunque nada más sea para saludar a Gus.

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Apartado Gráfico

Prácticamente en todos los números (37 del total) tenemos como dibujante a Jeff Lemire. A estas alturas, su estilo se ha prodigado ya por multitud de series y pese a los años transcurridos, por ejemplo, entre el final este Sweet Tooth y su Royal City, no vemos muchas diferencias en su dibujo. Esto puede ser bueno o malo, dependiendo de si eres de los que disfrutan o no de sus trazos, porque hay que reconocer, que el arte de Jeff Lemire no es algo muy convencional y a algunos aficionados del cómic les horroriza su feísmo.

Por mi parte, a mí me gusta su estilo; no es algo bonito, pero me parece muy efectivo al captar emociones e incluso en la narración gráfica, pese a que en ocasiones pueda no ser correcto en las anatomías o demasiado rígido. Aún así, este dibujo tan personal es instrumento perfecto para que el propio Jeff Lemire transmita con total pureza y sinceridad sus historias más personales, y creo que por este motivo Sweet Tooth empeoraría con cualquier otro dibujante. Dentro de la propia serie, podemos ver una evolución entre los primeros números y el final, donde ya le vemos más suelto y decidido.

Eso sí, no podemos olvidar el increíble color del español José Villarrubia en esta serie. Los tonos, esas acuarelas, los fondos, la profundidad y las sensaciones que evoca su paleta de colores es impresionante y eleva el arte de Jeff Lemire.

Los dibujantes invitados hacen un buen trabajo. Todos usan un estilo más o menos similar al de Jeff Lemire pero a la vez bien diferenciado de éste y entre ellos; Emi Lenox, Nate Powell y Matt Kindt, aunque únicamente con las cortas historias no da tiempo a disfrutar de su arte, excepto el de Matt Kindt, que podemos saborearlo en un arco que sirve para darnos muchas respuestas y, que al estar ambientado en el pasado, hace que el cambio de dibujante sea orgánico y sirva para refrescar el apartado gráfico de la serie con un estilo más redondeado, suave y amable para que después podamos volver a disfrutar del dibujo de Lemire en la recta final.

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Ediciones

En Estados Unidos, aparte de las grapas, la serie fue recopilada primero en seis tomos TPB, y posteriormente en tres volúmenes a mayor tamaño y en tapa dura (Sweet Tooth Deluxe Edition). Más tarde, al igual que ha pasado con todas las grandes series de Vertigo, estos volúmenes se reeditaron en formato TPB a tamaño estándar.

Actualización: En España, esta serie ha permanecido inédita inexplicablemente. Por fin, ECC ha anunciado su próxima publicación en dos volúmenes en cartoné. El primer tomo, será publicado en febrero, incluyendo Sweet Tooth #1-18 y diversos extras a un precio de 41€. Una inversión considerable, pero que merece la pena para poder disfrutar de esta serie.

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